Scope Canvas, el punto de partida de Lean UX

Siguiendo con nuestros tips sobre UX, hoy queremos presentaros Scope Canvas, un canvas especializado en conectar las necesidades de los usuarios con los objetivos de negocio en la organización.

Esta herramienta tiene el principal objetivo de aclarar las necesidades, motivaciones de los seres humanos por encima de los funnels, conversiones o KPI’s ordenando de una manera visual los conceptos base con los que trabajamos en proyectos de UX.

Así funciona Scope Canvas:

  • Prepara el área de trabajo

Descarga la versión del Canvas en PDF, imprímelo en grande y pégalo en una pared, idealmente donde tú y tu equipo estén trabajando. La cantidad recomendada de participantes es entre 3 a 15 personas.

  • Mapear el proyecto

Vamos a posicionar el proyecto en términos de dos variables: qué tan nuevo o maduro es el mercado en el que se sitúa el proyecto, y qué tan general o específico es el ámbito de este proyecto en particular. Ambas variables ayudan a entender mejor el proyecto previo al llenado del Scope Canvas.

Descarga e imprime el siguiente mapa cartesiano (o dibújalo en una pizarra), y junto a tu equipo pongan un punto en el mapa que refleje de mejor forma el estado y la envergadura del proyecto.

  • Completar las secciones

Propósitos:

El Propósito está al centro y define la motivación de tu equipo para realizar el proyecto de UX. ¿Qué hace que esto valga la pena? ¿Qué los mueve y los motiva?

El Propósito siempre es un equilibrio entre tus objetivos como organización y las necesidades de tus usuarios. Es valor agregado para todos.

Necesidades:

Las necesidades de nuestros usuarios son el siguiente paso más básico e importante para un proyecto UX exitoso. ¿Qué problemas u oportunidades insatisfechas tienen el potencial de satisfacer?

En este punto es donde el equipo pasará mayor tiempo en terreno, investigando, hablando con usuarios, analizando datos y entrando en contacto con dolores, necesidades y oportunidades no descubiertas.

Objetivos:

Ahora sí, es el turno de volver al interior de la organización. Pregúntense qué quieren lograr con este proyecto. ¿Cuál es la razón por la cual están invirtiendo dinero, tiempo y energías en esto? ¿Cuál es la prioridad para el negocio?

Los objetivos pueden ser de mejoras específicas (reducir el tiempo para completar una tarea, aumentar conversiones) o de satisfacción global de los consumidores. Lo importante es que deben satisfacer una necesidad concreta de la organización, y a la vez ser medibles.

Acciones:

¿Qué acciones específicas de los usuarios implican conversión? ¿Cómo sabemos que los usuarios están viendo sus necesidades satisfechas? Ambas preguntas deben ser respondidas al mismo tiempo: si sólo te enfocas en la conversión y dejas de lado las necesidades de los usuarios, con el tiempo éstos abandonarán tu producto.

Las acciones son objetivamente observables, como si estuvieras mirándolas a través de una cámara de video. Se traducen en una acción concreta y directa ejecutada en el producto o servicio.

Métricas:

¿Qué medimos para saber si vamos bien? Las métricas nos permiten cuantificar el retorno de inversión del proyecto UX para el negocio.

Pueden ser cualitativas o cuantitativas. No todo es Analytics y datos duros; las encuestas de satisfacción o métricas de usabilidad como el SUS pueden ayudar. Si no encuentran una métrica ya existente que les sirva, creen una.

Enfócate en medir el éxito específico del proyecto UX. Aunque duela, céntrate en lo que realmente el proyecto es capaz de cambiar. Y evita las Vanity Metrics: ésas que lucen muy bonitas, pero que realmente no miden nada. Mide la satisfacción y la lealtad de tus clientes.

Fuente: http://scopecanvas.com/

 

 

 

 

 

 

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